Muchas empresas nacionales sienten que están perdiendo oportunidades en esta nueva dinámica del sector energético porque las exigencias financieras de los contratos suelen ser elevadas.
Pueden tener experiencia, mano de obra calificada, equipos e incluso activos importantes, pero aun así enfrentan una barrera decisiva: la liquidez necesaria para sostener los primeros meses de ejecución de un proyecto mientras comienzan a generarse los flujos contractuales.
Esa situación puede dejar fuera a empresas técnicamente capaces que sí cuentan con patrimonio y capacidad operativa, pero que no disponen del flujo de caja necesario ni han estructurado adecuadamente sus activos, garantías, contratos y documentación para presentarse ante un banco, fondo, inversionista o aliado financiero.
Tener activos no siempre significa estar preparado para financiar una operación.
Parte de mi práctica profesional está orientada precisamente a asesorar y acompañar a empresas que necesitan:
- organizar su estructura jurídica, contractual y patrimonial;
- identificar activos y garantías que puedan respaldar una operación;
- evaluar alternativas de financiamiento;
- fortalecer su documentación corporativa;
- prepararse para procesos de due diligence;
- estructurar adecuadamente una solicitud frente a potenciales financiadores.
La nueva etapa del sector energético venezolano no exige solamente experiencia, equipos o conocimiento técnico. También exige a las empresas que demuestren que pueden financiar, sostener y ejecutar sus contratos. Y ese aspecto resulta particularmente relevante cuando hablamos de participación nacional: no basta con que exista espacio para las empresas venezolanas; también deben estar preparadas jurídica y financieramente para ocuparlo.
El acceso al financiamiento tampoco puede separarse del marco regulatorio en el que operará el proyecto. Parte de estos aspectos los he venido desarrollando en mis publicaciones sobre la nueva Ley de Hidrocarburos 2026, incluyendo mi manual de análisis del nuevo marco jurídico del sector.
Porque no siempre falta capacidad. A veces lo que falta es estructurar correctamente lo que la empresa ya tiene.
Si su empresa enfrenta este reto y necesita orientación para estructurar jurídica y financieramente su proyecto, puede escribirme a través de la sección de contacto y conversamos.
Dimary Martínez — Socia, Martínez Natera Abogados Asociados. Energía, inversión y proyectos estratégicos.